Medicina Complementaria

Homeopatía:

 

La homeopatía es un método terapéutico que evalúa el estado de salud del paciente y sobre la base del diagnóstico trata las dolencias con remedios homeopáticos, que son preparados vegetales, animales, minerales u orgánicos que estimulan al organismo a combatirlas.

 

Esta herramienta puede ser combinada con tratamientos de la medicina tradicional para brindar una mejoría efectiva al paciente. Para la homeopatía no solo es importante la enfermedad, sino la manera particular que cada persona tiene de enfermar.

Acupuntura:

 

La acupuntura es una técnica de medicina tradicional china que consiste en insertar y manipular pequeñas agujas especiales en el cuerpo, con el objetivo de restaurar la salud y el bienestar en el paciente.

 

Está comprobado científicamente que aumenta el nivel de sustancias cerebrales (neurotransmisores) que producen bienestar, como la serotonina y las endorfinas, y también desactiva partes del cerebro que intervienen en la percepción del dolor.

 

Es una de las mejores opciones de la medicina ancestral para abordar dolores crónicos

Masaje terapéutico:

 

Es un tratamiento manual que consiste en la aplicación de presión sobre el cuerpo para tratar tensiones musculares, dolencias articulares, órganos asociados y diversos estados emocionales, según sea el proceso que la persona esté experimentando.

 

El masaje puede ser aprovechado como una manera muy efectiva de conseguir relajación y bienestar, pero también puede tener como finalidad el abordaje de procesos psicológicos o dolencias físicas.

 

Existen múltiples técnicas y tipos de masajes que pueden lograr efectos específicos sobre nuestro cuerpo físico, mental y espiritual.

 

Son muy beneficiosos casi para cualquier condición, pues alivia las tensiones propias de las sociedades modernas, pero especialmente porque son una vía directa para “recibir” sanamente y de manera placentera y eso nos recarga emocional y energéticamente.

¡Regálate bienestar, recibe un masaje!

Reflexología:

 

Es la práctica de estimular, con técnicas de masaje, zonas reflejas de los órganos del cuerpo humano en puntos ubicados en la planta de los pies, en las palmas de las manos, nariz u orejas.

 

Esta técnica puede calmar dolencias crónicas y beneficiar la salud en general, pues permite liberar a los órganos que están sobrecargados y energizar aquellos que se encuentren débiles, además de constituirse en sí misma, las sesión de reflexología, en una fuente extraordinaria de placer y bienestar.

 

¡Disfruta de un delicioso masaje mientras recuperas tu salud!